Tarareando
En
estos días tus manos se comprimen de silencios
Y
se alojan como hojas en las mías.
Me
sacuden el silencio de los dedos
Trocando
sueños en alegrías.
Sumas
todas tus destrezas
Desterrada
pagina de ganas
Y
te cuelgas franca de mi pecho
Donde
brota frondosa esta llama…
Soy
el verso moribundo
Que
transita por tu espalda,
Te
susurra silbando el cuello
Quemando
en fuego tus ganas.
Soy
la llave milenaria
Asomando
a la hojalata
Siniestramente
te asecho
Para
desnudarte el alma
Quiero
tenerte mía
Renacerme
en tu mirada
7
de marzo 2015 - Juan C. Caballer Rodríguez
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